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¿Cómo crear entornos de aprendizaje saludables?

Como sabemos, la escuela es un factor que tiene mucho peso en la vida de los estudiantes. Después de su hogar, es el lugar en el que pasan más horas al día y que determina su desarrollo. Cada alumno viene de un hogar diferente y, por lo tanto, tienen distintas costumbres. Por eso, es importante que el aula sea un espacio saludable donde ellos se sientan cómodos, respetados y queridos.

En primer lugar, es fundamental conocer las necesidades, percepciones, demandas y propuestas que tienen los mismos alumnos. Si se puede, no está de más conocer la visión que tienen los padres y madres de los alumnos desde el punto de vista de familia.

estudiantes en la escuela

Una vez conocemos las necesidades de los alumnos, comenzamos a preparar nuestras clases donde trabajaremos los temas que les preocupan.

1. Buena comunicación

Debe haber una buena comunicación entre estudiante-profesor y sobre todo entre estudiantes. Poder hablar de cómo se sienten ante una situación incómoda hará que puedan expresar sus sentimientos de manera asertiva y así evitar conflictos de mayor gravedad.  

2. Seguridad, confidencialidad y disponibilidad 

Tienes que crear un clima de confianza en clase, es decir, los alumnos tienen que percibir el aula como un lugar seguro donde pueden explicar sus inseguridades y trabajarlas. Por ello, tienes que dejar claro que las situaciones personales explicadas en clase no pueden ser contadas fuera de ella. También, es importante que los estudiantes sepan que estás disponible para ellos en cualquier momento (dentro de horario escolar) para que puedan acudir a ti en caso de un conflicto. 

3. Positivismo   

Como docente debes hablarles con respeto y fomentar esta actitud cuando se relacionen entre ellos. Los alumnos a veces se equivocan o no consiguen los resultados esperados, pero no es motivo para hablarles de mala manera, al contrario, hay que apoyarlos y utilizar el lenguaje positivo. Con esta conducta ayudas a motivarlos y a esforzarse por lo que quieren conseguir. Además, también haces que quieran superarse, marcándose nuevos retos.

4. Delegar responsabilidades 

Para que los estudiantes sean conscientes que el aula es un espacio de todos, que tienen que respetar y en el que convivir, es aconsejable darles algunas responsabilidades, como, por ejemplo, un encargado de cerrar las ventanas, de limpiar la pizarra, etc.

5. Confianza  

Trabajar la confianza en los estudiantes hará que la clase se convierta en un grupo sólido en el cual se apoyaran entre ellos. Este factor es muy positivo, ya que así se evitan tensiones y malentendidos en las relaciones personales de los alumnos.   

Estaría bien hacer ejercicios para trabajar la autoestima, puesto que, si una persona está a gusto con ella misma, también lo estará con el resto. Podrías proponer una dinámica de grupo donde apunten 21 cosas que les gusten de ellos mismos y si no se les ocurren las 21, pueden pedir ayuda a los compañeros para completar la lista.