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¿Qué impacto tienen los teléfonos en los niños?

Actualmente, los niños cuentan con un teléfono propio por primera vez a la edad de entre 10 y 12 años, pero, sin embargo, ya han tenido contacto con otros dispositivos electrónicos a partir de los 6 años de edad, cómo son las pantallas de la televisión o tablets.  Por lo tanto, desde que nacen se encuentran rodeados de pantallas, ya sea de manera directa o indirecta. Por eso, hay que limitar el tiempo de uso de estos aparatos o restringirlo lo máximo posible hasta que consideremos que es el momento y la edad adecuada. 

Aunque a simple vista no parezca un problema, en realidad el uso del teléfono a esas edades hace que los niños estén expuestos a una serie de peligros de los que no son conscientes porque no los entienden. 

niño con un teléfono

Algunos de los peligros que los niños pueden encontrar utilizando el teléfono son:

1. Grooming 

Se produce cuando un adulto que se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse poco a poco su confianza para luego involucrarle en una actividad sexual. Esta práctica tiene diferentes niveles de interacción y peligro: desde hablar de sexo y conseguir material íntimo, hasta llegar a mantener un encuentro sexual.

2. Ciberbullying

Es la forma online del bullying. Los niños que ejercen acoso en la escuela suelen utilizar las redes sociales (las más comunes son Instagram y WhatsApp) como otro canal más para seguir con la violencia hacia la víctima De esta manera ya no es una “broma” que se queda en el colegio, sino que se convierte en un bucle del cual la víctima no puede descansar 

3. Sexting 

Se entiende por sexting cuando una persona comparte imágenes de estilo sexual, ya sean de la propia persona o de otra, en las redes sociales o en Internet. El riesgo principal de esta práctica es que las fotos sean publicadas y enviadas sin consentimiento de la persona que aparece.

4. Ciberadicción 

Al pasar tantas horas del día con el teléfono, jugando, viendo videos, hablando, etc. puede conllevar al desarrollo de una adicción, lo cual hace que siga queriendo estar con el móvil y dejar de lado algunas actividades sociales como ir al colegio, salir a jugar al parque o ir a las extraescolares. De esta manera, el niño con el paso del tiempo se acaba aislando en casa, refugiado en una “realidad virtual.

5. Comunidades de riesgo  

Indagar en Internet aumenta el peligro de que los niños tengan acceso y participar en blogs, debates, foros y otros grupos que les fuercen o adoctrinen pensamientos y actitudes que no comparten, como, por ejemplo, desarrollar trastornos alimentarios o prácticas suicidas.